En República Dominicana persiste un modelo tradicional de masculinidad: el hombre como proveedor silencioso, emocionalmente inexpresivo, cuya identidad depende de su capacidad de dominar y controlar. Este mandato tiene consecuencias graves: hombres que no reconocen su propio malestar, relaciones basadas en el control en lugar de la empatía y la normalización de la violencia como forma de resolver conflictos. El mismo mandato explica por qué muchos hombres tardan en pedir ayuda psicológica, o no la piden nunca. Para romper los ciclos de violencia intrafamiliar hay que transformar esa construcción de la masculinidad desde la raíz.

Cómo lo aborda el Dr. Vergés

El Dr. Vergés propone una masculinidad basada en la empatía, la responsabilidad afectiva y la capacidad de reconocer y expresar las emociones. Parte de una premisa: la conducta masculina se aprende y, por tanto, la violencia y la rigidez emocional pueden desaprenderse. En el Centro de Intervención Conductual para Hombres trabajó en la reeducación de hombres referidos por violencia: reconocer los patrones de control, comunicarse con asertividad y sin agresión, y construir una identidad que no descanse en la dominación. Es autor de la Guía Didáctica Hacia una Masculinidad Positiva y Liberadora, elaborada para el Defensor del Pueblo. Su enfoque no busca culpabilizar, sino mostrar que existe una alternativa viable y más satisfactoria.

Señales a las que prestar atención

  • Dificultad para identificar, nombrar o expresar emociones distintas de la rabia.
  • La creencia de que mostrar vulnerabilidad o pedir ayuda es “debilidad” o “falta de hombría”.
  • Patrones de control en la pareja: necesidad de saber dónde está, a quién ve, en qué gasta.
  • Comunicación agresiva o silencio castigador ante los desacuerdos, en lugar del diálogo.
  • Incapacidad para reconocer errores o pedir disculpas sinceras.
  • Dependencia de la pareja para el apoyo emocional sin ofrecerle lo mismo a cambio.

Para quién

Hombres que reconocen en sí mismos patrones de rigidez emocional o de control y quieren cambiar. Parejas que desean relaciones más equitativas. Madres y padres que quieren educar a sus hijos en otras formas de ser hombre. Profesionales de la salud, la educación y la justicia que trabajan en la prevención de la violencia y la promoción de relaciones saludables.

Ha hablado públicamente sobre esto

Ver todas las apariciones

Columnas de opinión

Volver a temas